Iglesia Mesiánica Mundial de Bolivia
Johrei Center Santa Cruz
Nombre: Hernán Medrano Vidal
Edad: 42 años
Soy mecánico dental de profesión y actualmente estoy trabajando como fiscal de guardia en una empresa de seguridad. Hago las rondas en los cambios de turno de cada uno de ellos, me responsabilizo por su alimentación, etc.
Estaba pasando por una situación bastante difícil. Padecía de un dolor constante en los riñones y punzadas en el corazón. Se reflejaba en mi rostro la tristeza y el dolor del sufrimiento que llevaba, además de que atravesaba por conflictos con mi esposa con quien estoy casado desde hace 13 años.
Estuvimos separados por un tiempo, fue muy duro estar sin ella, el dolor que tenía era tan fuerte que no conseguía realizar mi trabajo normalmente; y a eso se sumaban sentimientos de rabia por el recuerdo de los maltratos que sufrí por parte de mi madre durante mi infancia, cuando me sentía discriminado ante mis hermanos.
También durante toda mi vida tuve complejo de inferioridad. De igual manera sufrí un fracaso en mi primer matrimonio y ahora se estaba repitiendo lo mismo con mi actual esposa.
Busqué solución en las prácticas de ciencias ocultas, sin ningún resultado; situación que me llevó al estrés y a un profundo estado de desesperación.
Fue con todo ese sufrimiento que llegué al Johrei Center en el mes de septiembre. La Srta. Piedades me atendió con mucha paciencia, transmitiéndome Johrei diariamente y me orientó a trabajar la limpieza de mi interior, donde entregaba todos mis problemas a Dios y a Meishu-Sama, así como a los antepasados que se manifestaban en mis sufrimientos.
También fui orientado a realizar pequeñas acciones altruistas con el sentimiento de hacer felices a otras personas en mi trabajo y también a mi esposa, y todos los días materializaba mi gratitud por la salvación de mis antepasados.
La práctica de pequeños gestos de amor, como saludar uno a uno a mis compañeros al llegar al trabajo dándoles la mano, les causó buena impresión porque antes yo era aburrido, me molestaba todo lo que sucedía en relación a ellos. Algunos llegaron a pensar que yo estaba borracho, pero con esas actitudes, despertó el interés en mis compañeros y el ambiente de trabajo mejoró bastante.
Gracias a ese acompañamiento que tuve y a las prácticas que realicé, recibí la bendición de Dios y Meishu-Sama, pues mi esposa retornó a casa, nos perdonamos y, a la vez, la invité a venir conmigo al Johrei Center haciendo el compromiso de luchar juntos para mantener nuestra familia y lograr la felicidad que había soñado durante toda una vida.
Fue así que profundizando la Práctica del Sonen y Altruismo, dando amor a otras personas, logramos recibir el Ohikari juntos el 03 de octubre. Ese día me sentí muy feliz por haber tenido ese permiso en pareja. Hoy estamos bien, claro que siempre hay purificaciones y conflictos, pero la diferencia es que sabemos que es para fortalecernos, crecer más y agradecer por ello.
En el Culto de los Antepasados, luego de hacer oración y agradecer, le di un fuerte abrazo a mi esposa y sentí que en ese momento nos reencontramos como esposos, me sentí muy feliz y, desde ese día, no hemos discutido. Ahora las cosas con ella y mis hijos son cada día mejor.
Quiero manifestar algo maravilloso que me sucede cuando me transmiten Johrei. Al momento en que lo recibo, en el contorno de mis brazos siento como que fluyera mi sangre, también siento en mi cabeza la sangre alterada, pero en ningún momento percibo dolor, al contrario es una sensación muy agradable, siento la intensidad de la Luz y por eso me quedo muy feliz.
Por eso mismo, aprovecho para explicar a mis compañeros las bondades del Johrei. Uno de ellos, hace dos meses que sufre de ataques de epilepsia y como cinco veces le vino esa convulsión. Desde la primera vez que lo vimos así le transmitimos Johrei con mi esposa. Antes, tardaba por lo menos 30 minutos en recuperarse y ahora con el Johrei que le damos día a día los ataques se redujeron a 10 minutos. Me hace feliz ver que su sufrimiento está disminuyendo y aumenta en él su deseo de ayudar al prójimo.
En mi casa estamos realizando Núcleos de Johrei una vez por semana con el acompañamiento de la señorita Piedades. Trasmitimos Johrei a mis familiares, amigos y compañeros de trabajo y, como resultado de esa dedicación, mi hija Reina y un compañero de trabajo recibieron el Ohikari.
Agradezco a Dios, a Meishu-Sama y a todos los miembros que me dieron mucho amor. Mi compromiso es dedicar dos veces por semana en el Johrei Center para transmitir Johrei a otras personas y deseo participar en la Comisión de Construcción de la Sede Central, además de no fallar en mi ofrenda de gratitud mensual.
|