ORIENTACIÓN DEL CULTO DE AGRADECIMIENTO DE AGOSTO

Revmo. Tetsuo Watanabe
Presidente Mundial Iglesia Mesiánica

Suelo Sagrado de Guarapiranga, 07 de agosto del 2011

¡Buenos días a todos! ¿Están bien?

Kyoshu-Sama envía un fuerte abrazo para todos los mesiánicos de Brasil.

El culto de hoy estuvo también dedicado a la Agricultura Natural, una importante columna de salvación que se ocupa principalmente de la salud del hombre y el medio ambiente.

Quiero agradecer a todos los mesiánicos que se están esforzando en apoyar las actividades de la Agricultura Natural, sea a través de la Iglesia Mesiánica, de la Fundación Mokichi Okada y de Korin. ¡Felicitaciones!

Meishu-Sama nos enseñó que uno de los caminos para comenzar a hacer difusión mundial, es por medio de la agricultura natural. Cuando se entiende bien el mecanismo de la agricultura natural, de cuidar y respetar el suelo para lograr tener una buena cosecha, se consigue también percibir la verdad de la naturaleza. De esa manera, se hace más fácil comprender la filosofía de Meishu-Sama.

Hablando de eso, la próxima semana estaré viajando a África para visitar Angola y Mozambique. El objetivo de esta visita será participar de la ceremonia de la primera piedra de la primera escuela de Agricultura Natural del continente africano.

Actualmente en África, más de 27 mil familias ya practican la huerta casera basándose en las enseñanzas de Meishu-Sama. Y a partir de ahora, con la construcción de esta escuela, queremos formar millares de instructores que puedan enseñar la técnica agroforestal en todos los países de África.

Nuestro deseo es llevar la salvación a todo el continente africano a través de la agricultura natural, erradicando la enfermedad, miseria y el conflicto, enseñando a cada familia a volverse auto sostenible, además de buscar la reforestación y preservación del medio ambiente. Esta es la mejor forma de transmitir el Evangelio de Salvación de Meishu-Sama en África.

Estamos en el mes de agosto y en todo el Brasil vamos a comenzar nuestra preparación para el Culto a los Antepasados.

Nidai-Sama nos enseñó que, un punto importante que tenemos que entender es que nuestros antepasados no pueden elevarse por si solos en el mundo espiritual. Ellos necesitan de la ayuda de sus descendientes que viven en el mundo material. Y los antepasados saben que si los descendientes suman méritos, siendo útiles a Dios, todos se volverán felices.

Por eso, ellos nos envían mensajes para que podamos despertar lo más pronto posible a esta verdad. Y algunas veces, esos mensajes llegan en forma de purificación para la familia.

El otro día estaba conversando con mi hermana mayor, que es pedagoga, y durante toda su vida se dedicó a la educación de niños en la ciudad de Nagoya. En esa conversación ella me dijo:

“Cuando te observo me siento feliz de que hayas seguido los pasos de papá, haciendo difusión mundial y siendo muy útil a Dios. Pero mírame... yo formé una escuela, trabajé 50 años como pedagoga y nada más... por eso creo que no fui tan útil a Dios como tú y papá, para merecer la felicidad que tengo hoy.

Entonces le dije:

“¡Yo no estoy de acuerdo contigo! Durante largo tiempo, como pedagoga, fuiste muy útil a Dios a través de la formación de muchas personas. ¿Te das cuenta?... tú también fuiste muy útil a la Obra Divina de Meishu-Sama.

Cuando eras niña y tuviste leucemia, nuestro padre te llevó cargada a los mejores hospitales de Tokio. Pero todos los médicos te desahuciaron y nadie dio esperanzas de cura para tu enfermedad.

Hasta que un amigo de papá, que sabía del problema le dijo: Si deseas, te llevo a conocer a un gran maestro llamado Mokichi Okada, quien cura cualquier tipo de enfermedad. ¿Quieres intentar?

Él aceptó y fue a conocer a Meishu-Sama. En ese primer encuentro, nuestro padre recibió muchas orientaciones de Meishu-Sama y recibió también el Ohikari. Entonces regresó a casa y comenzó a transmitirte mucho Johrei. Fue ahí que el milagro sucedió, pues quedaste curada de la leucemia y estás bien hasta el día de hoy, ¿no es así?

Nuestro padre quedó tan impresionado con la fuerza del Johrei que él transmitió que decidió dejar todo y convertirse en discípulo de Meishu-Sama.

Entonces yo, seguí sus pasos, me volví ministro, y fui a Brasil para hacer difusión pionera. Un día, estando en Río de Janeiro comenzando el trabajo de difusión, me trajeron una niña llamada Luciña, quien también tenía leucemia y había sido desahuciada por los médicos. Dijeron que solo le quedaban tres meses de vida.

En aquel momento, les conté a sus padres cómo tú ganaste el milagro de la cura de la leucemia tan solo recibiendo Johrei. Luego de eso, ellos decidieron también confiar en el Johrei.

Después de dos meses recibiendo Johrei intensivamente, Luciña estaba completamente curada de la leucemia. Fue un gran milagro que se hizo conocido por todo el Brasil, ya que salió en la revista “O CRUZEIRO”, que era muy famosa en la época, y con eso muchas personas conocieron el Johrei.

Además, todos los miembros y frecuentadores que presenciaron este milagro, ganaron mayor confianza en el Johrei, y aprendieron bastante sobre el proceso de purificación. Esto también generó una gran motivación en todos los miembros pioneros para difundir el Johrei en el Brasil y el mundo.

Gracias a tu purificación de leucemia, no solamente nuestra familia, sino también muchas otras familias vivieron la felicidad de unirse a Meishu-Sama. Esto formó una gran onda expansiva de la Obra Divina, no solo en Japón sino en el mundo entero. Por eso digo que fuiste muy útil a Dios y Meishu-Sama”.

Al terminar de explicarle todo, ella dijo: “Caramba, ¿será verdad que fui tan útil?”.

¡Así es! Tu purificación fue muy importante para la Difusión Mundial”, le dije.

Estoy seguro que la purificación de leucemia de mi hermana fue una manifestación del profundo deseo de mis antepasados de querer servir a la Obra Divina, pues gracias a ella mi padre y nuestra familia fuimos ligados a Meishu-Sama. Por eso, concluyo que la misión de todas las familias es concretar la voluntad de sus antepasados volviéndose útiles a Dios.

Muchos de ustedes también tuvieron el permiso de unirse a Meishu-Sama a través de alguna purificación de enfermedad, pobreza o conflicto, ¿no es así?

Les pregunto: ¿Cada uno de ustedes recuerda cual fue la purificación que los llevó a conocer la Iglesia y les permitió aprender a volverse útiles a Dios para cambiar su vida?

Si logran agradecer por aquella purificación que cambió su vida, conseguirán hacerlo también por cualquier purificación que tengan hoy o que pudiera surgir más adelante. De esta forma se llega a aceptar la purificación como amor de Dios y como mensaje de los antepasados para que despertemos hacia la importancia de nuestra misión.

Tengo otra pregunta: ¿Será que ustedes todavía se acuerdan del primer Johrei que recibieron?

Creo que todo el mundo siente gratitud por aquella persona que la encaminó a la Iglesia, que le transmitió el primer Johrei, ¿no es así?

Si ahora sentimos alegría por conocer a Meishu-Sama, es porque antes hubo alguien que nos encaminó, nos atendió, nos transmitió Johrei y se volvió el NÚMERO UNO para nuestra felicidad, ¿verdad?

Pero, ¿será que cada uno de nosotros está buscando volverse también el NÚMERO UNO para la felicidad de alguien, encaminando, atendiendo y transmitiendo Johrei a otras personas?

Las personas no saben cual es el tamaño de la obra divina que se va a manifestar después de transmitir el primer Johrei a alguien, o de encaminar a una persona hacia el Johrei Center.

Si aquel amigo de mi padre no le hubiese hablado sobre el Johrei, mi familia no habría conocido a Meishu-Sama, y realmente, yo ni siquiera estaría aquí hoy...

Por eso, a partir de hoy hasta el culto a los antepasados, procuren estar atentos a lo que sucede a su alrededor, pues van a encontrar alguna persona sufriendo, esperando la salvación.

En realidad, el sufrimiento de esa persona es la manifestación de la voluntad de sus antepasados queriendo que ustedes extiendan la mano de la salvación para lograr que su descendiente se vuelva útil a Dios. Si consiguen transmitir Johrei a esa persona, encaminándola para ser útil a Dios, sus antepasados se sentirán muy felices.

Entonces, ¿lograran encaminar a por lo menos una persona para que se vuelva útil a Dios, hasta el culto a los antepasados? ¿Podrán hacerlo?

Con esta firme decisión, sus antepasados también se sentirán muy felices, y con todo su amor, ¡van a dedicar junto con ustedes!

Muchas gracias y ¡buena misión para todos!