ENSEÑANZA DEL CULTO MENSUAL – NOVIEMBRE 2011

Constitución del mundo espiritual

Como expliqué en otras oportunidades, el Mundo Espiritual está constituido por los Planos Superior, Intermedio e Inferior. Cada uno de ellos está formado por tres niveles, haciendo un total de nueve, cuya diferencia se determina por dos factores: la luz y el calor.

En el nivel más alto del Plano Superior, la luminosidad y la temperatura son en extremo intensas; el nivel más bajo del Plano Inferior se caracteriza por la ausencia de esos elementos; el Plano Intermedio se sitúa entre los dos, y corresponde al Mundo Material. En ese mundo existen personas felices o infelices; eso equivale a estar respectivamente en los Planos Superior e Inferior.

Como en el nivel más alto del Plano Superior la intensidad del calor y de la luz es total, sus habitantes viven casi desnudos. (...)A medida que se desciende hacia el Segundo Cielo, Tercer Cielo, etc., la claridad y la temperatura disminuyen. Si un espíritu fuese repentinamente elevado del Plano Inferior hacia el Superior, sería ofuscado por la luz intensa y no soportaría el calor; preferiría entonces, retornar al Plano Inferior. Eso es idéntico a lo que sucede en el Mundo Material: si una persona de bajo nivel socioeconómico se eleva a una posición alta sin tener merecimiento, encuentra más sufrimientos que satisfacción. (...)

Hablemos ahora sobre el nivel más alto del Plano Inferior. Es el lugar donde van los espíritus que están listos para alcanzar el Plano Intermedio luego de haber cumplido las penas. Por consiguiente, los trabajos a los que están sometidos son de naturaleza leve. Por ejemplo, se ocupan de servir los alimentos, llevar mensajes, dar asistencia a otros espíritus, etc. (...)

En muchas oportunidades, los espíritus que habitan el Paraíso inferior mencionaron que se sienten aburridos cuando ya están allí desde hace mucho tiempo. Como siempre se están divirtiendo, acaban perdiendo el interés y por eso manifiestan el deseo de ser transferidos al Paraiso superior, Mundo Divino. No fueron pocos los espíritus que transferí hacia allí atendiendo a sus pedidos. Tal deseo es motivado por el hecho de saber que el Mundo Divino entró recientemente en una fase de gran actividad y que todas las divinidades y espíritus están muy atareados. No es necesario decir que eso se debe a la aproximación de la Era del Día, que está regida por Dios. (...)

5 de febrero de 1947