ENSEÑANZA DEL CULTO MENSUAL – AGOSTO 2011

El aura

El cuerpo espiritual irradia incesantemente una especie de onda de luz. Es como si fuese el vestido del cuerpo espiritual, de ahí la denominación de “aura”. (...) También hay diferencia en el espesor. (...)Ese espesor se hace aún mayor en los virtuosos, cuya onda de luz es más fuerte; en los héroes es más espesa que en las personas comunes; en las personalidades ilustres del mundo lo es aún más, y es extraordinariamente espesa en los hombres santos. (...)

El espesor del aura tiene relación directa con el destino del hombre. Cuanto más espesa fuera, más feliz él será. Los que tienen aura espesa son más cálidos, causan una buena impresión y atraen a muchas personas, porque las envuelven con su aura. Al contrario, aquéllos cuya aura es fina, causan una impresión de frialdad, desagrado y tristeza y tenemos poca voluntad de permanecer en su compañía. (...)

El espesor del aura también es proporcional a la suma del Bien o del Mal. Esto significa que cuando la persona piensa o practica el Bien, le surge el sentimiento de satisfacción en la conciencia, el cual se transforma en luz y se suma al cuerpo espiritual de la persona, aumentando así su luminosidad; por el contrario, el Mal se transforma en nublamientos que también se agregan a las ya existentes en el cuerpo espiritual. Al mismo tiempo, haciendo el bien a una persona, la gratitud que ella siente se convierte en luz, y ésta, a través del Hilo Espiritual, es transmitida al practicante aumentando consecuentemente su luz; en contraposición, pensamientos de venganza, odio, envidia, etc., se transforman en nublamientos que son transmitidos a la otra persona por el Hilo Espiritual, sumándose a los que ya poseía. Así, es importante que el hombre practique el Bien, alegre al prójimo y jamás se reciba de él pensamientos como los que mencionamos. (...)

Cuanto más espesa fuera el aura de los misioneros de esta Iglesia, más personas ellos salvarán y cuantas más personas ellos salven, más agradecimientos recibirán, lo que hará aumentar el espesor de sus auras. Simultáneamente, serán mejores los resultados de su difusión. Tengo muchos discípulos así.

5 de febrero de 1947